Category Archives: historias

En el amor somos como los zombies

Nos estamos convirtiendo en zombies. ¿No has visto las películas? ¿No has leído sobre ellos?. Son esos seres, infectados y devorados por otros, que sólo viven para satisfacer su hambre, caminan lento y en automático, con la mirada perdida. No piensan por ellos, no cuestionan, no sienten. Están muertos por dentro. No saben a dónde van y se pueden dar mil veces de topes

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La miseria de la culpa

No sé en que momento me perdí, pero ya pasaron muchos años. Miento. Quizá si lo sé, no con exactitud, pero lo sé. Sé de dónde viene. Aunque en apariencia logré liberarme, muy en el fondo la culpa sigue. Nacer diferente, ser diferente, tiene un precio. Salirte de las normas, de lo establecido, siempre es así. Pero mira, sin la diferencia el mundo sería

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La edad de la soledad

Tengo la edad de la soledad. La edad donde las arrugas se multiplican, donde el paso se vuelve lento, donde la amargura o la añoranza te empañan los recuerdos, donde el futuro se acorta, donde el valor flaquea. Esa edad donde te recriminas lo que no hiciste, lo que no te atreviste a hacer, mucho más de lo que sí hiciste y no resultó.

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El adiós que no nos pudimos decir

Para I y en memoria de A Te conocí en el tiempo perfecto. No te esperaba, pero me sorprendiste con tu llegada en medio de una fiesta rodeados de pocos amigos y muchos extraños. Éramos los únicos que no entendíamos el ritmo que bailaban los demás, pero nos entendimos con unas miradas y las palabras exactas. Me gustaste. Te gusté. Ahí comenzó la historia.

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Vender la libertad para pagar las cuentas

Como cada mañana, Mateo se despierta con la pesadez de quien no le gusta lo que hace. Arrastra los pies hasta el baño, se mira al espejo y se reprocha la edad, el exceso de sueño o la hinchazón por la fiesta. Se baña con prisa, sin calma. Se viste en el orden acostumbrado y desayuna cereal con leche. La misma rutina. Sale a

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Los disfraces de la soledad

A Ernesto le llevó años construir una coraza que a simple vista reflejara seguridad. Era casi perfecta, parecía genuina. Pero si llegabas un poco más profundo, podías mirar las grietas que delataban los miedos que trataba de esconder. El dolor, los rechazos, las rupturas del corazón, los sacrificios, las cosas que no pudo lograr, estaban ahí, ocultas, ignoradas, más no superadas. Iba como muchos,

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Renunciar al amor

Los padres de Ezequiel migraron al país del norte. Cruzaron el río de noche, sumergidos en el miedo y huyendo de la miseria. Llevaban apenas unos meses de casados cuando decidieron que su país no les daría más. “De sueños no se come”, decía su padre. Por ello emprendieron el camino sin retorno, para conseguir una vida digna. Por varios días caminaron sin descanso,

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La soledad en las redes sociales

Cada mañana me siento sin rumbo. La rutina guía mis pasos. Me levanto cansado, después de trasnochar haciendo nada. Mirar las redes sociales, masturbarme un par de veces y dormir cuando el sueño o la culpa me ganen. Normalmente despierto sin ganas. Sintiendo una desesperación que estresa pero que se adormece con las primeras pastillas que mantienen lejos la tristeza y la felicidad por

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Respetar el pasado

En su corazón tenía guardado el recuerdo de su padre. Su madre le había prohibido mencionarlo, diciéndole que las había abandonado y no merecía ni sus lágrimas ni sus recuerdos. Elena, aprendió a no tocar el tema. Silenció su dolor. Lo único que tenía eran fragmentos de una historia que no sabía cómo acomodar. Su padre y su madre discutiendo. Su padre empacando sus

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No puedo cargar tus heridas

No quiero pasados cargados de impuestos ni busco imposibles en cielos abiertos pero algo que valga la paz por la que hay que apostar  Miguel Bosé   Hagamos de este final, uno claro y digno. Creo que en nombre de lo que compartimos, nos lo merecemos. No me gusta dejar las cosas inconclusas, ni escudarme en la forma en que ahora se hace, donde

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